Brasil đŸ‡§đŸ‡· Nostalgia Infinita

Si alguna ves has tenido la suerte de escuchar Bossa Nova Brasileña, probablemente entiendes un poco de lo que es Brasil aunque sea a grandes rasgos. Felicidades sigue en el buen camino y si aĂșn no has viajado a Brasil, suplicarle a la persona mĂĄs cerca de ti quĂ© te dĂ© una buena cachetada hasta que compres tu boleto de aviĂłn!. Tal ves suena un poco extremo, pero lo que quisiera que entendieras es que yo nunca pensĂ© en visitar Brasil, fue el destino que me trajo a este hermoso paĂ­s y ahora es parte de mi!

img_1727Desde pequeño soñaba con viajar el mundo, la Ășltima ves que estuve en MĂ©xico me di cuenta que desde que recuerdo habĂ­a estado obsesionando con viajar, leĂ­a todo al respecto, desde National Geographic acerca de las grandes maravillas del mundo hasta la vuelta al mundo en 80 dĂ­as. Siento que todo el tiempo tuve esa melancolĂ­a que solo el verdadero viajero tiene, el sentir nostalgia por aquellos lugares que nunca has visto. Para muchos sonarĂĄ entupido, ese romanticismo por descubrir pero para mi lo es todo!.

img_1724Recuerdo pasar horas y horas pensando en cĂłmo serĂ­a, cada lugar, el estar ahĂ­, la gente, todo. CrecĂ­ pensando que Francia era la Mecca, a donde necesitaba de ir, Francia tendrĂ­a todas las respuestas, continuĂ© mis estudios en gastronomĂ­a y comencĂ© a estudiar inglĂ©s, pero Francia seguĂ­a llamando, especialmente por ser todo lo relacionado con cultura y el olĂ­mpus de la gastronomĂ­a. Mientras tanto mi amiga Marcela Soñaba despierta con algĂșn dĂ­a conocer Brasil, todo para ella era Brasil y portuguĂ©s! A mi me daba igual, no tenĂ­a idea de lo que me esperaba.

94ecb118-13c4-4d43-8a26-cfbacc54ee73-5954-000003c7f5ec9c28_fileUna tarde en la que no tuvimos clases decidimos ir a comer y fue cuando mi celular comenzĂł a timbrar, conteste y lo Ășnico que Marcela escucho fue:

“Brasil???!!! Claro que me gustarĂ­a ir!”

ColguĂ© la llamada y ella ya sabĂ­a… la vida nunca habĂ­a sido justa para ella, y estaba a punto de restregarlo en la cara lo increĂ­ble que era la vida hacia mi.

Después de un año, el verano del 2013 estaba en camino a São Paulo con la mitad de los gastos pagando gracias a una beca, Marcela me llevo muy temprano al aeropuerto y recuerdo su expresión, lo decía todo estaba muy feliz por mi pero de igual manera le partía el corazón no poder ser la persona en camino a su sueño.

AĂșn asĂ­ Marcela nunca a sido egoĂ­sta, antes de irme me regalo una pequeña libreta que despuĂ©s de 5 años sigue viajando conmigo, contenĂ­a todo lo que necesitaba saber acerca de SĂŁo Paulo y RĂ­o de Janeiro, desde polĂ­tica hasta datos interesantes, hoy en dĂ­a esa libreta contiene autĂłgrafos de personas famosas hasta contactos de amigos de mĂșltiples paĂ­ses que me han ofrecido su casa cuando decida visitar!

9b5975fb-53e8-4e5b-bfc8-aaccf4724849-5954-000003c9dfb78d44_fileDespués de mås de 24 horas en trånsito aéreo coches y autobuses llegamos a São José dos campos pasaríamos ahí una semana con una familia asignada a cada par de jóvenes que eståbamos viajando y fue una experiencia increíble, lo importante de viajar es darse cuenta de que no importando cuanto pensemos que somos diferentes, al fin y al cabo todos estamos hechos por las mismas partículas latimos al mismo ritmo y estamos tan destinados el uno al otro a terminar siendo polvo.

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Ese año era mi Ășltimo en la universidad, fue la mejor oportunidad para explorar y darme cuenta cĂłmo era que los brasileños comĂ­an, el primer dĂ­a tuvimos bastantes actividades antes de conocer a la familia que sin conocernos habĂ­a decidido alojarnos en su casa.

Eståbamos muy nerviosos porque no hablåbamos portugués, pero cuando conocimos a nuestra familia, me di cuenta que no importaba el idioma, nuestras acciones hablan mucho mås fuerte.

Nos recibieron con los brazos abiertos, cenamos mientras nos explicaban que Reynaldo el papå de la casa trabajaba para una compañía española y por lo tanto hablaba muy bien español mientras que Lucas su hijo hablaba muy bien inglés. Y Juliana la mamå no se quedaba atrås!. Después de comer y usando todo recurso en tres diferentes idiomas comenzamos a entendernos y formar de inmediato una muy bonita amistad.

El resto de la semana fue el visitar diferentes lugares, comer cosas que nunca habĂ­a probado y de igual manera darme cuenta que toda la vida habĂ­a tenido los ingredientes a la mano pero nunca habĂ­a pensado en tales combinaciones. El dĂ­a anterior a partir en un autobĂșs con destino a RĂ­o de Janeiro, nos llevaron a caminar al parque de la ciudad.

Yo me quede maravillado al poder darme cuenta que en un pequeño cuartito del parque estaba ensayando la orquesta, este tipo de momentos son los que yo atesoro, si los lugares turĂ­sticos de un paĂ­s son increĂ­bles, pero los detalles pequeños y las oportunidades de ver la vida comĂșn y corriente de alguien mĂĄs te marcan una realidad en la piel.

 

Al siguiente día era el momento de despedirnos y fue increíble lo difícil que fue, mi familia estaba en México, ya llevaba alrededor de cuatro años lejos de ellos y se me hacia irreal que estaba triste por dejar a esta familia que una semana atrås no tenía idea de qué existían, pero ese es el precio que uno paga por viajar, porque nunca volverås a estar completamente en casa, porque parte de ti siempre permanecerå en otros lugares, es la riqueza de conocer admirar y querer a gente en diferentes lugares del mundo.

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Rio de Janeiro

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RĂ­o fue la primera ciudad de esta magnitud que visite, recuerdo que despuĂ©s de 6 horas en el autobĂșs comencĂ© a ver casas una arriba de la otra con grafiti y tendederos uno encima del otro, la gente vestĂ­a casual y la vida parecĂ­a caĂłtica.

AĂșn asĂ­ creo que mi primer reacciĂłn no fue susto o el pensar que estaba decepcionado, al contrario para mi me parecĂ­a increĂ­ble y muy emocionante, la mayorĂ­a de las ciudades que e visitado tienen muy poca similitud a la mayorĂ­a de fotografĂ­as que la mayorĂ­a a visto, lo que las pelĂ­culas reflejan la mayorĂ­a del tiempo es muy lejano a la realidad.

A menos de que seas todo un hombre o mujer del renacimiento cultural y te dediques a encontrar lo que en realidad es cine. Pero ese es otro tema, para discutir otro dĂ­a.

img_1733RĂ­o sigue siendo una de mis ciudades favoritas, el metro es bastante efectivo, no le preguntes a los cariocas, tal ves difieran acerca de esto pero para mi hasta ahora es una de las ciudades en la que el trasladarme de un punto a otro fue muy fĂĄcil.

En esa corta semana conocí a otra familia que fue increíblemente amable al alojarnos, un profesor de portugués en la universidad de Río ya retirado y su amable esposa, abrieron su pequeño apartamento en Tijuca y alojaron a cinco de nosotros.

img_1805Copacabana, Ipanema y Leblon son playas increĂ­bles y los paisajes son majestuosos, el telefĂ©rico en la montaña llamado el pan de azĂșcar tiene vistas espectaculares que hasta hoy en dĂ­a son de mis preferidas cĂłmo estĂĄ foto que tome con el celular mĂĄs obsoleto que te puedas imaginar, pero quien necesita resoluciĂłn cuando tienes un paisaje tan majestuoso!

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Tuve la oportunidad de visitar una dela 7 nuevas maravillas del mundo, de noche y fue espectacular la ciudad que se cubría de luces y rodeada casi por completo de agua te deja sin palabras, la magnitud y tamaño de el Cristo Redentor es toda una experiencia la cual espero alguien día puedas vivir.

img_1734AĂșn asĂ­ lo importante para mi fue la cultura brasileña, de la manera en que viven la vida, las pequeñas mesitas afuera de los bares donde compras un litro de Bohemia y te dan pequeños vasos para compartir, de esta manera la cerveza no tiene tiempo de calentarse. Desayunar un jugo o cafĂ© en la estaciĂłn de metro central, con algĂșn pedazo de pastel o una coxinha rellena de pollo, el comer churrasco o queso y guayaba de postre.

Después de esa semana, sabía que solo había podido experimentar la superficie de esta ciudad, pero sabía con certeza que quería volver, que la nostalgia sería infinita. Entonces antes de abordar el avión con destino a Los Ángeles y sin ninguna certeza de que volvería a tener la oportunidad de viajar al extranjero una ves mås, y todavía darme el lujo de volver a una ciudad la cual ya había visitado; me dije, tengo cinco años para volver a Río.

Con Infinita Nostalgia para Brasil.

Cristian HernĂĄndez Perez

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