Tamales (Con Nostalgia y Amor a mi Infancia)

4:30 AM: La alarma resuena en la alcoba, y después de unos cuantos minutos la luz de la cocina se enciende, las vaporeras preparadas la noche anterior para ser encendidas poco a poco colman el aire de los aromas de la cocina.

6:30 AM: Las hojas de maíz ya no pueden contener el vapor y la casa se impregna con fragancias que despiertan el apetito. Al abrir la puerta de mi alcoba una ráfaga de aromas y especias inunda de inmediato el lugar, especias que son casi palpables. Al descender las escaleras encuentro como siempre y sin retraso alguno, el atole, una rica y espesa mezcla de leche, vainilla, azúcar y fecula de maíz, a punto de hervir.

7:30 AM: Las vaporeras están listas para ser trasladadas, en la cajuela del pequeño coche donde todo tiene un lugar asignado. Después de colocar el atole, el cochecito se dirije al centro del pueblo. Afuera del mercado las vaporeras se sientan en bancos de plástico y una pequeña mesa contiene todo lo necesario para servir este delicioso manjar.

8:00 AM: Las campanas replican la primera llamada a misa, la segunda y finalmente la tercera llamada mientras los niños del colegio comienzan a llegar a la iglesia, algunos quejándose y otros aterrorizando a la pobre monjita mientras trata de hacer que guarden silencio. El mercado a está hora resuena con el chisme y murmuro del día a día, las amas de casa compran carne, pescado, pollo y vegetales para la comida del día; los vegetales aún cubiertos con tierra de campo y espectaculares cortes de carne de res que hace algunas horas todavía respiraba. Después de todo la frescura de los ingredientes es esencial.

Mientras tanto, el negocio de los tamales no se detiene, al abrir las vaporeras y encontrar la variedad de colores, mole rojo o verde con carne de puerco, pollo con verduras, o para aquellos que deciden comenzar su mañana con algo dulce: canela con pasas, piña con coco y tamales de elote.

El día continúa y el chisme en el mercado ni quien lo contenga. En la casa la cocina se abarrota poco a poco de kilos y kilos de masa, carne de res, pollo, vegetales, manteca, ajo, y más. Mientras intento tomar un vaso de leche, colocar mi mochila y comer una pieza de pan con mantequilla dorada en el comal y espolvoreada con un poco de azúcar, escucho el autobús de Don Nieves y corro hacia la esquina para asegurarme de no perder la parada.

La cocina a esta hora está completamente cubierta en ingredientes y la preparación continúa sin ningún retraso, pelando dientes de ajo y dorándolos hasta que la intensidad y aroma inundan la cocina y la cazuela como una pintura que se va cubriendo del dorado del ajo, el rojo del tomate y el blanco de la cebolla que poco a poco se unen en armonía. Es una estufa común y corriente que ya tiene sus años, pero aún así no se rinde, cubierta en cazuelas, sartenes y vaporearas; tanto que podrías apostar a que de alguna manera hace el trabajo de cualquier estufa profesional.

Mediodía: Se acabaron los tamales del día, acomodando las vaporearas, bancos y la pequeña mesa, el coche se dirige a casa con más provisiones para los tamales del siguiente día.1:00 PM: El mole verde y rojo están a punto de estar listos, comienza el ritual de amasar la masa, las hojas de elote están siendo lavadas, el aroma de la canela recién molida está en el aire y la preparación está a punto de ser terminada.

2:00 PM:La cocina a este punto está lista para comenzar, como en cada cocina profesional existe una línea, cada persona tiene un trabajo determinado, es una cocina simple y nada glamorosa, no está llena de objetos innecesarios o pequeños detalles curiosos, es mucho más parecida a una cocina industrial; la eficiencia es muy importante, el mantenerla limpia y tratar de tener solo lo necesario a la mano para poder realizar el trabajo requerido.

La línea comienza la producción, las manos expertas no se equivocan al medir con solo la vista y una cuchara favorita la cantidad de masa que cada tamal necesita. Manos que cuidadosamente colocan una porción generosa de carne, pollo, verdura y mole, para ser finalizados siendo envueltos en perfección y apoyados uno a otro a un ángulo de 45 grados que nunca a sido medido, pero es siempre el correcto.

Después de salir de clases, llego a casa, abro la puerta y me apresuro a la cocina mientras tiro mi mochila en la sala. Comienzo a preparar la comida, escuchando direcciones en cómo cocinar el arroz, sopa de fideo y la carne, pollo o pescado de ese día, mientras que mis hermanos preparan una agua fresca y ensalada verde. Son las 4:00 PM y la comida está casi lista, mi mamá se acerca a la estufa y corrige algunas cosas y me deja saber cómo puedo mejorar para la próxima vez, las tortillas al comal, aguacate y queso en la mesa y la comida está lista.

Después de lavar los trastes y hacer la tarea mis hermanos y yo salimos a jugar fútbol, a las escondidas o a la choya con nuestros primos y vecinos del barrio. Alrededor de las 7:00 PM tengo ganas de algo dulce, decido inspeccionar my bolsillo y encuentro 2 pesos, corro a la tienda de Don Alejo y compro un mazapán, una deliciosa mezcla de cacahuates molidos hasta ser una fina masa que se le agrega azúcar y voilà como dirían los franceses un pequeño postre que se desmorona en tus manos.

Después de jugar la mayoría de la tarde mis hermanos y yo vamos al jardín en el centro del pueblo acompañados de mis papás, donde corremos y jugamos hasta más no poder. Antes de regresar a casa le pregunto a mi mamá si me puede comprar un elote, y dice que sí, una cara feliz siempre será la que está embarrada de crema chile y limón al comer un elote.

img_1886

10:30 PM: De regreso a casa, no dejo de pensar en lo afortunado que soy, pero aún no es hora de dormir, falta el último ritual de tamales y mis padres se dirigen a la cocina.

Colocando la repisa en las vaporearas y llenándolas de agua comienzan el arte de colocar cada tamal verticalmente, uno apoyado del otro y siguiendo un círculo perfecto hasta llegar al centro de las vaporearas. Al terminar, como cada noche estoy asombrado por los colores y ese perfecto círculo.

Las vaporearas son colocadas en la estufa, la luz en la cocina se apaga y ahora solamente falta esperar por la alarma a las 4:30 AM que seguramente resonará sin ningún retraso.

Después de 25 años de despertarse con las aromáticas especias e irse a dormir con la imagen de ese perfecto círculo lleno de colores, mis incansables padres no dudan por un segundo el despertarse a las 4:30 AM día tras día.

Los tamales son parte de una gran herencia en México; son tradicionales para la época navideña y una deliciosa opción para comenzar el día. Para mí los tamales son el combustible para soñar a lo grande, la razón por la cual decidí estudiar Gastronomía porque no me canso de la belleza y satisfacción que te da el trabajar y alimentar a tantos, llevándolos a viajar con especias y aromas familiares.

Los tamales son la razón de mi éxito, la motivación para emprender mi carrera y título profesional. Esos tamales que me han llevado a viajar por el mundo, que me han dado la oportunidad de ahora pensar y casi freír mi pobre cerebro con español, inglés y portugués.

Los tamales son el alimento de mi vida y la razón de mi existencia. No importando que comida trate de crear, siempre intentaré transportar a mis comensales a esa experiencia de despertar al aroma de las 6:30 AM en mi casa en un pequeño pueblito llamado Nochistlán Zacatecas.

Cristian Hernández Pérez

3 Comments Add yours

  1. Genevieve Dartai says:

    Me gusta mucho este texto hablando de los tamales de tu infancía como un nostalgia de olor de formas y de cariño que te ha llegado a cocinar

    Liked by 1 person

    1. elchefviaja says:

      Muchas Gracias Genevieve! Merci!

      Like

  2. Muchas gracias por compartir esos olores ricos de los tamales

    Liked by 1 person

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s